Mi Segunda Familia por Andrea Tamat

¿Has escuchado hablar de tu segunda familia o tu otro hogar? ¡Apuesto que sí! Bueno empezaré a contarte un poco sobre mi segunda familia y me segundo hogar que aun hoy en día sigue siendo y sigue marcando una huella en mi, Soy Andrea y actualmente tengo 21 años, formo parte de una familia de 4 integrantes (mamá, hermana y hermano).  Hace aproximadamente 8 años y medio conocí a Asociación CasaSito, quienes  hasta hoy en día aun me siguen aconsejando y apoyando.

Para mí es muy importante dar a conocer que CasaSito no solo se dedica a apoyar económicamente a jóvenes, sino más bien cuidan de todos quienes son de la familia de CasaSito empoderándolos, apoyándolos psicológicamente, formándolos para ser gentes de cambio.

La Andrea de ahora y quien está escribiendo estas líneas no es la misma de hace 8 años y quien sabe si estuviera escribiendo esto. Déjenme decirles que cuando  conocí a Asociación CasaSito apenas  tenía 12 años,  era muy tímida, callada, dudosa de mi misma, muy apenada de todo lo que hacía, en ese entonces mi forma de pensar y ver las cosas eran totalmente diferentes, pero sin mentirles he evolucionado tanto que estoy segura que pueden dar fe y legalidad de como he crecido como persona.

Recuerdo las primeras veces que asistí a los talleres que CasaSito organizaba, cuando llegaba yo me sentía muy apenada porque no conocía a nadie, era tanta la  timidez que me preocupaba hablar con los demás chicos, ¿pero saben algo? Poco a poco en cada taller al que  asistí yo pude empezar a perder el miedo de relacionarme con los demás y lo más importante durante esa etapa fueron esos talleres informativos que recibí, gracias a toda esa información que recibí pude conocer un poco más allá de lo que en casa, en la escuela o con tus amigos podía aprender.

Créanme que todos esos talleres  como por ejemplo, temas de sexualidad, alimentación saludable, como organizar mi tiempo, incluso recuerdo que hubo un tema donde nos enseñaron a cómo organizar las finanzas fueron y aun siguen siendo fuentes que me ayudaron a crecer como persona en mi vida personal, estudiantil y profesional.

Unas de mis experiencias favoritas son el Teatro del Oprimido y El club de Debate, definitivamente fueron dos grandes  herramientas las cuales aun hoy en día me siguen ayudando y me fueron fortaleciendo ya que en ambas actividades fue donde aprendí a quitarme  el miedo de hablar en público, el miedo de opinar lo que siento y en lo que creo; Pero más que eso también me enseñaron a trabajar en equipo, a buscar soluciones a los problemas, a no rendirse y luchar por lo que queremos.  Cosas que son difíciles de encontrar en otros lugares y que son pocas las personas quienes te abren las puertas.  Además de ello, otra de mis experiencias favoritas  fue trabajar en Casasito como un Becado –estudio – trabajo, puedo decir que fue mi primer trabajo luego de haberme graduado. Durante los 8 meses que estuve laborando con el equipo de CasaSito para mí fue como una escuela donde aprendí cosas fundamentales para trabajar  y que con buena  manera me guiaron.

Al laborar en CasaSito para mí fue de mucha ayuda ya que  también estaba cursando él primer año de la universidad. El horario laboral que tenia me permitió poder organizarme y poder tener organizado el tiempo laboral y estudiantil, al final del año 2016 se presento la oportunidad de trabajar en otra empresa  la cual estaba relacionada con la carrera que actualmente curso, la cual es Licenciatura en Administración de Hotelería, Turismo y Gastronomía. En esa empresa pude aprender y conocer más afondo del campo en el que me preparo. La estabilidad económica también mejoró para mí lo cual me permitía poder ayudar a más a mi mamá

Luego de ser becada durante los últimos 8 años tomé una decisión a  inicios del 2018,  fue en  ese entonces donde decidí retirarme del programa de becas y no lo hacía simplemente porque yo  quería o porque no necesitará el aporte económico con el que contaba. Para mí era muy egoísta al continuar en el programa sabiendo que yo contaba con una estabilidad económica que me permitía poder sufragar los gastos universitarios, ayudar a mi familia y pensar que probablemente habría otra persona que con mucha más necesidad de  la beca, no miento que  al estar becado es tener un privilegio pero tomando en cuenta la situación en que me encontraba para mí era muy justo tomar esa decisión.  Para mí fue dar un paso más adelante porque sé que estoy cumpliendo mis metas.

Para mí es muy importante que todos aquellos donantes que apoyan a CasaSito sepan que ese granito de arena que aportan. Siento que como becados, ex becados y quienes formar parte de esta familia somos responsables de hacer que las metas se hagan realidad.

 

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